Víctor López Manzano: “Nos gusta que el cliente disfrute de la decoración, de la música, de la atención…”

Víctor López Manzano es el gerente de La Tagliatella del Centro Comercial El Tormes. Un restaurante que ha vuelto a encender el horno para que podamos volver a disfrutar de la cocina italiana que más nos gusta. Víctor reconoce que la situación les ha obligado a aprender a trabajar de otra manera, pero lo han hecho con las mismas ganas de garantizar que los clientes disfruten tanto de la mesa como de otros detalles: la decoración, la música y la atención.

-El pasado 8 de junio el Centro Comercial El Tormes celebró la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días?

-Teníamos ya muchas ganas de volver a encender el horno, de volver a trabajar, de volver a encontrarnos con los clientes, con los compañeros, de volver a tener una rutina, aunque no sea exactamente la misma que antes del confinamiento. Ha sido muy emocionante. En cualquier otro momento nos habríamos abrazado todos después de tanto tiempo.

-¿Qué medidas ha adoptado su establecimiento con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Han sido muchas, lo cierto es que siempre hemos buscado ofrecer una experiencia completa, no sólo llevamos los platos a la mesa, sino que nos gusta que el cliente disfrute de la decoración, de la música, de la atención… y ahora al tener que mantener la distancia, esto también es diferente, y nos alegra mucho comprobar que todo el trabajo que se ha realizado para adaptarnos a la nueva situación el cliente lo valora.

El objetivo de todas las medidas que se han adoptado ha sido el de ganarnos la confianza del cliente proporcionándole un entorno seguro, para lo que, evidentemente, también necesitamos de su colaboración.

Además de instalar dosificadores de gel hidroalcohólico, cartelería, marcas en el suelo, etc. hemos retirado mobiliario del comedor, se han tenido que modificar los protocolos de atención al cliente, de trabajo en cocina, limpieza, desinfección, control de aforo, etc. Nos ha tocado a todos aprender a trabajar de nuevo.

En general todas las medidas han ido encaminadas a hacer “visible” a ese enemigo invisible que nos tiene en vilo, y sobre el que debemos estar atentos.

Aquí hay que destacar también el enorme trabajo que ha realizado el Centro Comercial, que ha sido capaz en muy poco tiempo de adaptar las zonas comunes, aire acondicionado, accesos, parking… trasladando esa imagen de entorno seguro tan necesaria en este momento.

¿Cómo las están asumiendo los clientes?

La verdad es que muy bien, todo lo que se ha implantado se ha hecho pensando en ellos, y si vas a un restaurante donde ahora hay más espacio entre mesas, los empleados limpian y desinfectan todo, incluso más que antes, eso no le parece mal a nadie. Al contrario, ahora se fijan más en esos detalles y valoran muy positivamente el esfuerzo que todo el equipo está realizando.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

Es diferente. Yo imaginaba que después de estar todo el mundo sin salir de casa durante meses, la gente saldría con muchísimas ganas de recuperar el tiempo perdido, de volver a hacer lo que hacía antes. Pensaba que la gente se iba a olvidar rápidamente de por qué habíamos estado en casa casi tres meses. La realidad que nos hemos encontrado es que la mayoría de la gente es muy responsable y son conscientes de que para cuidar a nuestros seres queridos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, debemos permanecer atentos y cumplir las indicaciones de higiene y distanciamiento social, y lo hacen de buen grado porque entienden el motivo.

Lo que conocemos por “normalidad” va a tardar todavía un poco en llegar, y para que llegue lo antes posible no debemos bajar la guardia, pero si algo hay cierto es que volverá, esta situación es temporal.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿Qué hará diferente a partir de ahora?

-He aprendido que por muchos planes que seas capaz de hacer, por muy al detalle que seas capaz de imaginar cómo serán tus próximos días, semanas, meses… todo puede cambiar muy rápidamente, y en ocasiones sólo tienes la opción de adaptarte a la nueva situación, a veces todos esos planes los tienes que dejar aparcados y preparar unos nuevos. He recordado, porque esto lo sabemos todos aunque a veces no lo tengamos presente, que la salud está muy por encima del resto de cosas. He aprendido que siempre hay un motivo para sonreír, no siempre es fácil descubrirlo, pero está ahí, y merece la pena buscarlo. He aprendido a hacer las cosas de otra manera, de forma responsable se pueden hacer muchas cosas, es cierto que muchas veces íbamos en “piloto automático”, no teníamos que pensar en mascarillas, geles, distancias… y ahora esas son precisamente las herramientas que nos permiten seguir disfrutando de salir a comprar, de salir a cenar o de ir al cine, si usamos correctamente las herramientas que tenemos, no tenemos por qué prescindir de lo que nos gusta.

A partir de ahora voy a tratar de pasar más tiempo con mi familia, de disfrutar más de mis hijos y voy a darle mucha más importancia a esos abrazos, besos, apretones de manos que tanto echamos de menos ahora.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Esta situación ha sido muy grave, hay mucha gente que lo ha pasado y lo está pasando muy mal, pero como todas las crisis, esta va a pasar, vamos a volver a salir de compras, como antes; vamos a ir al cine, como antes; vamos a salir a comer y cenar en restaurantes, como antes; y nos vamos a volver a dar la mano, besos y abrazos, como antes.

Deseo que esto sea cuanto antes, porque lo echamos de menos, porque lo llevamos dentro y nos gusta sacarlo, así que vamos a seguir luchando contra este virus para recuperar muy pronto todo lo que nos gusta.


Avtar Singh: “hemos puesto en marcha nuevos servicios como el reparto de comida a domicilio”

Avtar Singh, conocido por algunos como Tony, es el encargado del Restaurante Telestambul del Centro Comercial El Tormes. Dice que le parece estar viviendo en otro mundo y nos cuenta cómo la situación actual les ha servido para poner en marcha nuevos servicios como el reparto de comida a domicilio. ¡Seguir disfrutando de un buen kebab sin salir de casa es posible!

-El pasado 8 de junio el Centro Comercial El Tormes celebró la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo vivió estos días?

-Estos días los vivimos con cierto miedo por saber cómo nos iba a afectar el virus en todos los aspectos de nuestra vida, en el trabajo y fuera dél. Aunque la verdad es que estaba deseando incorporarme al trabajo después de tres meses bastante aburrido en casa. En algún momento me sentí como en una cárcel, aunque también he podido disfrutar de mi familia. Hemos pasado mucho tiempo juntos, hemos cocinado nuestros platos favoritos. Yo procedo de la India y a pesar de la diferencia horaria entre países he llamado todas las veces que he necesitado para conocer cómo estaba mi familia. También me gustaría referirme a mis jefes, Manuel y María, quienes han estado siempre pendientes de nuestras necesidades durante este tiempo de confinamiento. Mi compañero y yo somos unos de tantos ejemplos de trabajadores que hemos sufrido un ERTE en este tiempo de crisis.

-¿Qué medidas ha adoptado su establecimiento con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Nos hemos preocupado de realizar un trabajo de desinfección profunda del local y constantemente procedemos a la limpieza y desinfección de la barra, las mesas y las sillas, las bandejas y todos los utensilios que utilizamos. Además de controlar aforos, hemos procedido a situar las mesas a la distancia requerida y a poner a disposición de nuestros clientes gel hidroalcohólico. La mascarilla se ha convertido ya en parte de nuestro uniforme, en el trabajo y fuera dél, claro.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-La verdad es que puede decir que la gran mayoría de los clientes está respetando las normas, algo que es de agradecer. Porque ahora también nos toca ejercer de alguna manera de vigilantes, por la seguridad de todos.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-No será fácil volver a la normalidad a tenor de lo que estamos viendo. Cuando abrimos de nuevo las puertas del local pensé que estábamos en un mundo nuevo, con dudas de si la gente se acercaría de nuevo a consumir nuestros Kebabs. Pero nuestros clientes han vuelto y confío en que se sigan animando. La situación actual nos ha motivado además a ofrecer nuevos servicios, como el reparto de comida a domicilio. Es una forma de que la gente siga disfrutando de la cocina turca en sus casas.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Creo que todos hemos aprendido y comprobado que puede suceder cualquier cosa y en cualquier momento y que debemos estar preparados para afrontar los retos y las dificultades que se presenten. Hay que tener algo ahorrado para superar los contratiempos y disfrutar de la vida al máximo con la familia y con los amigos.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Que llegue cuanto antes una vacuna y que podamos seguir disfrutando sin necesidad de utilizar mascarilla. Sería una muy buena señal.

Avtar Singh es un gran amante de nuestro país y de nuestra provincia, de ahí que se haya animado a crear un blog (Travelllingavtar) para animar a los turistas indios a que visiten España.



David Mateos: “Ha sido como si empezáramos de nuevo”

David Mateos Prieto es el encargado del local Las Bravas del Centro Comercial El Tormes. David nos explica algunas de las medidas que se han adoptado en el bar restaurante y confiesa que después de la situación vivida “ha sido como empezar de nuevo”.

-El pasado 8 de junio el Centro Comercial El Tormes celebró la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo vivió estos días?

-Pues la verdad que con mucho nerviosismo e incertidumbre por la posible reacción de la gente ante la nueva situación y nuestras dudas sobre cómo resultaría aplicar al negocio las nuevas medidas de higiene y protocolos de seguridad. Ha sido como si empezáramos de nuevo.

-¿Qué medidas ha adoptado su establecimiento con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Las principales medidas que hemos adoptado son la limitación de aforo, garantizar el distanciamiento entre las mesas del comedor, el uso de guantes y, por supuesto, el uso de mascarilla. Disponemos de dispensador de gel hidroalcohólico para uso de nuestros clientes y para nuestro personal. También realizamos la desinfección de todo el mobiliario después de cada uso. Disponemos de agua ionizada para el lavado tanto de la vajilla, como de cubertería así como de los utensilios de cocina.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-La verdad es que la gente tiene mucho respeto a todas las medidas y las cumple en su mayoría. No hemos tenido ningún problema al respecto.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-Después de tres meses confinados tienes mucho tiempo para pensar en como sería la vuelta a la actividad…Tenía claro que el comienzo sería complicado; que lógicamente iba a costar, al menos al principio, que la gente perdiera el miedo a salir de casa y sobre todo a entrar en sitios cerrados donde se relaciona con más gente. Todavía hay respeto con la vuelta a la normalidad y parece lógico. Poco a poco vamos avanzando y volveremos a la normalidad…

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Sobre todo que la vida te puede cambiar en un segundo. Que hay que disfrutar del momento en cada situación y sobre todo tomarse las cosas con tranquilidad. Durante estos meses he aprendido a disfrutar tanto de mi mujer como de mis hijas ya que por nuestro trabajo no podemos compartir mucho tiempo. Hemos aprovechado estas semanas juntos. También te das cuenta de lo importante que es la familia y lo duro que resulta la prohibición de no poder ver a los que más quieres (a mis padres y hermanos) teniéndolos tan cerca.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Lo que deseo ardientemente es que la vacuna llegue lo antes posible y que esto que estamos viviendo sea un mal recuerdo.



María Antonia Sánchez: “¡Nunca pensé que doliera tanto vaciar una tienda!”

María Antonia Sánchez es la gerente de la tienda Belros del Centro Comercial El Tormes. Los más pequeños de la casa, los que mejor cumplen las normas, ya están disfrutando de sus chuches favoritas, pero ella asegura haber vivido unos meses complicados. Ha tenido que vaciar tiendas, recorrer ciudades vacías y apañarse como ha podido en unos días donde todo o casi todo permanecía cerrado.

-El pasado 8 de junio el Centro Comercial El Tormes celebró la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos días?

-Lo hemos vivido con mucha incertidumbre, un sentimiento que todavía no se ha disipado. La verdad es que sigo con dudas sobre la situación que puede avecinarse. Desconfío de lo que nos están contando, y ojalá me equivoque.

-¿Qué medidas ha adoptado su establecimiento con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Las medidas que hemos adoptado en la tienda son todas las que están en nuestras manos: gel hidroalcohólico para clientes y trabajadores, desinfección frecuente de superficies y de la tienda, control de aforos, distanciamiento social, utilización de guantes. Nosotros estamos poniendo todo de nuestra parte pero a los españoles no nos gustan mucho las imposiciones y creo que nos está costando el no poder abrazarnos, saludarnos efusivamente, darnos el típico golpecito en la espalda…

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-En la tienda, desde luego la lección nos las están dando los más pequeños. Puedo afirmar sin lugar a dudas que son ellos los que mejor llevan las normas, intentan cumplir a rajatabla con las medidas recomendadas. No sé si esto se debe a que es algo novedoso para ellos pero la verdad es que lo están haciendo fenomenal. Y ellos son nuestros clientes más importantes.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-Creo que he vivido la pandemia de forma muy diferente a mucha gente. Yo no he parado durante estos meses. He tenido que vaciar unas cuantas tiendas Belros de producto y llenar los contenedores de basura. Son productos que caducan y no estarían aptos para la venta. Me he encargado de desinfectar muy bien las tiendas. Nosotros trabajamos con alimentación y tenemos que tener especial cuidado con todo. ¡Nunca pensé que doliera tanto vaciar una tienda! Han sido días de muchos viajes, he dormido en lugares insospechados porque los hoteles estaban cerrados (solo me ha faltado dormir en el coche), hemos comido lo que pillábamos, encontrar un baño ha sido todo un lujo… y cruzarte con algún coche en la autopista toda una sorpresa. Sin duda, han sido meses muy duros.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Creo que he aprendido a respetar las normas y las decisiones o la forma de pensar de las personas. Hay quien está pasando mucho miedo y prefiere que ni te acerques… pues respeto esta forma de pensar más que nunca. Y no sé que haré diferente a partir de ahora, pero desde luego la intención es seguir adelante sin agobios, pase lo que pase.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Solo espero no volver atrás y no tener que sentir de nuevo ese vacío y soledad allá por donde ibas.. (carreteras, centros comerciales, calles de todas las ciudades).


POR FASES. Eloísa Vázquez: “Hemos aprendido a tomarnos las cosas con más calma”

Eloísa Vázquez es la encargada de la tienda Alain Afflelou en el Centro Comercial El Tormes. Confiesa que ha sido grato ver desde el primer día afluencia de clientes predispuestos a comprar. Cree que se va perdiendo el miedo al contagio aunque asegura que ella no, de ahí que cumpla a rajatabla con los protocolos de seguridad, como el uso de mascarilla y la distancia social.

-El pasado 8 de junio el Centro Comercial El Tormes celebró la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días?

-Con nerviosismo los primeros días aunque como otras tiendas de la marca ya habían abierto en otras zonas teníamos una idea de lo que podía suceder. En estos primeros días tuvimos mucha afluencia de gente, pero los clientes estaban muy concienciados, venían con más cautela y cumpliendo estrictamente con las normas y recomendaciones sanitarias. Ahora tengo la sensación de que se ha perdido el miedo y hay que ser más insistente con las medidas que se deben adoptar. La verdad es que ha sido grato ver desde el primer día de apertura afluencia de clientes, quizás porque lo que nosotros vendemos es una necesidad para ellos. Además, quienes venían lo hacían predispuestos a gastar. Tenían ganas de que abriéramos para poder comprar o renovar sus gafas.

-¿Qué medidas ha adoptado su establecimiento con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Pues además de la necesidad de utilizar gel hidroalcohólico al acceder a la tienda, controlamos exhaustivamente los aforos y también damos opción a nuestros clientes de utilizar guantes. En la zona de gabinete utilizamos guantes y pantallas protectoras. Y, después de cada uso, desinfectamos mesas, sillas, y las gafas que se prueban nuestros clientes, una por una.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-Como he comentado, yo creo que los clientes eran más exhaustivos con las medidas al principio, ahora tenemos que insistir en la necesidad de que se echen, por ejemplo, gel hidroalcohólico cuando acceden al establecimiento. Como han utilizado los dispensadores del Centro Comercial o han estado ya en otras tiendas piensan que ya no es necesario. Y somos nosotros quienes tenemos que estar más vigilantes con este aspecto y con algunos otros. La verdad es que es una venta que genera más estrés, tenemos que controlar más detalles y eso implica no dejar tanta libertad como antes a nuestros clientes.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-Yo creo que sí, me imaginaba la situación que estamos viviendo, aunque he de confesar que nunca pensé que el volumen de negocio iba a ser tan grande en estas primeras semanas. Los clientes han respondido muy bien y son conscientes, la mayoría de ellos, de que tienen que tomarse las cosas con más calma, por ejemplo, ahora están más preparados para guardar colas y esperar.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Pues yo creo que también he aprendido a tomarme las cosas con más calma, aunque todavía no lo he conseguido del todo (ríe). Este sigue siendo el objetivo a partir de ahora. Aunque ya era consciente de que la salud es lo más importante, esta situación nos lo ha demostrado con más fuerza. Cumplo a rajatabla con el uso de la mascarilla y la distancia social porque me preocupa de manera importante un posible contagio. Yo no he perdido el miedo.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Deseo que llegue pronto la vacuna. Y hasta entonces, deseo que todos seamos capaces de acostumbrarnos a esta nueva situación porque creo que se va a quedar con nosotros un tiempo. No hacernos a estas medidas puede generarnos más estrés. Tengo una niña pequeña, luego también me preocupa cómo funcionarán los colegios a partir de septiembre y cuál será la situación que se nos presente en este sentido… Lo iremos viendo.


POR FASES. Germán San Máximo: “Hemos aprendido que las cosas pueden cambiar en un segundo”

Germán San Máximo es el gerente de la tienda Yoigo del Centro Comercial El Tormes. Aunque durante las semanas de cuarentena se ha continuado ofreciendo el servicio a los clientes de la compañía, la tienda ha reabierto con regularidad el pasado mes de junio. Desde entonces, trabajan todos los días para conseguir llevar a sus clientes a la tan anhelada normalidad, o al menos, hacernos sentir a todos que ya estamos cerca…

-El pasado 8 de junio el Centro Comercial El Tormes celebró la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días?

-Al principio lo hemos vivido con incertidumbre, ha sido un parón inesperado y la vuelta ha sido un tanto atípica, hemos tenido que incluir protocolos adicionales y el uso de los EPIS (equipos de protección individual) a la atención de nuestro staff así como otras medidas de seguridad.

-¿Qué medidas ha adoptado su establecimiento con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Gracias a que formamos parte del Grupo Másmovil todo ha sido mucho más sencillo, puesto que nos han ayudado en la implementación de todas las medidas exigidas con el fin de garantizar la seguridad de nuestro equipo y de nuestros clientes. Algunas de estas medidas son la limitación de aforo y la instalación de mamparas de seguridad. Además se han marcado zonas para garantizar el distanciamiento, se han instalado dispensadores automáticos de gel hidroalcohólico, que están tanto a disposición del personal como de nuestros clientes. Y por supuesto, se ha instaurado el uso de mascarillas.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-Por lo general, con mucho respeto. No hemos tenido ningún tipo de problema ni incidencia y todos nuestros clientes se muestran muy concienciados y comprometidos con estas medidas.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-Durante estos casi tres meses se me han pasado muchas cosas por la cabeza. En primer lugar, quiero destacar que lo vivido probablemente nos hará mejores personas y que lamentablemente en un periodo corto de tiempo, las cosas no serán como las conocíamos. No obstante, desde nuestra vuelta, trabajamos día a día para intentar lograr y llevar a nuestros clientes a la tan anhelada normalidad. Nos esforzamos por una mejora continua.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Como he mencionado anteriormente, la lección más importante que creo que he aprendido es que las cosas pueden cambiar en un segundo, por lo que hay que intentar ser y dar lo mejor de cada uno cada día y en todos los aspectos de la vida.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

– Deseo fervientemente que todo esto quede como un mal recuerdo y nos sirva como un gran aprendizaje para el futuro.


POR FASES. Sonia Mangas: “Me ha llamado la atención la de cosas que hemos inventado para entretenernos en casa”

En Enamódate hoy hablamos con Sonia Mangas González, encargada de la tienda de moda urbana Dooers Sneakers del Centro Comercial El Tormes. Está feliz de haber vuelto al trabajo y de encontrarse con compañeros y clientes y ruega encarecidamente que todos cumplamos con las normas de seguridad e higiene para no dar pasos hacia atrás.

-Con la entrada de Salamanca en la segunda fase el Centro Comercial El Tormes ha celebrado la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días después del parón por la crisis del COVID19?

-Los primeros días los vivimos con ilusión pero también con incertidumbre, mucha ilusión por volver al trabajo y ver de nuevo a los compañeros después de estos tres meses de estar en casa confinados, pero también con mucha incertidumbre por todo lo que hemos vivido estas semanas de atrás y cuyas consecuencias nos han contado en las noticias de televisión y personas a las que conocemos… No sabíamos muy bien cómo podían reaccionar nuestros clientes al llegar a nuestros establecimientos, aunque tengo que afirmar que lo han hecho de forma muy positiva.

-¿Qué medidas ha adoptado su marca con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Las medidas que estamos adoptando en nuestra tienda comienzan en la entrada con una mesita en la que se ha dispuesto gel hidroalcohólico, tenemos también carteles distribuidos por toda la tienda informando del uso obligatorio de la mascarilla y marcando las distancias de 2 metros para preservar seguridad. A los probadores solo se puede acceder de uno en uno y todos los productos que son probados, si no se los llevan, los metemos en el almacén para el proceso de desinfección y de cuarentena. En la caja tenemos una pantalla que nos protege tanto a clientes como a trabajadores de la tienda y tenemos igualmente gel hidroalcohólico para que el cliente cuando termine su compra pueda higienizar sus manos. Nosotros, por otra parte, nos encargamos de la desinfección de la caja.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-Nos hemos encontrado clientes de todo tipo, clientes que son conscientes de la situación que estamos atravesando y cumplen con las medidas sin ningún problema, pero también hay personas que parece que ya están cansadas de los protocolos, se han desinfectado las manos unos minutos antes (al acceder al Centro Comercial), y les cuesta algo más, pero cumplen sin problema en cuanto se les recuerda. No hemos tenido ningún problema significativo hasta ahora con ningún cliente.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-La verdad es que yo pensaba en que después de lo que hemos vivido durante estos meses de confinamiento la gente habría cogido bastante miedo y me ha sorprendido la relajación en ciertos casos, como si ya hubiera pasado todo. No nos damos cuenta que por esta dejadez podemos volver para atrás.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Lo que he aprendido es a tener paciencia y a valorar las pequeñas cosas que nos hacen felices, como estar con la familia y con mi hijo, disfrutar de cada minuto. Me ha llamado la atención la de cosas que hemos inventado en este tiempo para entretenernos sin salir de casa. Me ha servido, sin duda, para darme cuenta de que nuestra salud y la de toda la gente a quien queremos es lo más importante en la vida.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Mi deseos de futuro a corto plazo son sencillos: que la gente use la mascarilla y sea riguroso con la higiene de las manos. Y que los científicos sean capaces de encontrar una vacuna lo antes posible para que no tengamos que sufrir más muertes en el mundo.


POR FASES. Ricardo Rodríguez: “En General Óptica se desinfectan todas y cada una de las gafas que se prueban nuestros clientes”

En Enamódate hoy hablamos con Ricardo Rodríguez, gerente de General Óptica en el Centro Comercial El Tormes. Además de contarnos cómo han sido estos primeros días después de la vuelta, nos ha explicado algunas de las medidas que se han adoptado en la tienda para que los clientes se sientan seguros, entre ellas, la desinfección de todas y cada una de las gafas que son probadas.

-Con la entrada de Salamanca en la segunda fase el Centro Comercial El Tormes ha celebrado la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días después del parón por la crisis del COVID19?

-He vivido un cúmulo de sensaciones, de emoción contenida y también con la tensión propia de pensar cómo sería este primer día de apertura. Además, en nuestro trabajo los clientes tienen una necesidad que va más allá de lo puramente estético. Y nos hemos encontrado con casos de personas que durante estos meses lo han pasado mal porque han estado sin gafas, han necesitado lentes de contacto o se le han acabado las pilas del audífono… Aunque desde nuestra central se han atendido a través de un teléfono 900 todas estas urgencias, la verdad es que hemos estado desbordados y no se ha podido llegar a todo el mundo al menos como nos hubiera gustado. De ahí que en los primeros días de apertura hayamos tenido una afluencia muy grande, mucha más de lo que preveíamos. Además, con el fin de animar las compras, hemos abierto con una oferta inicial bastante potente y el público ha respondido fenomenal. Ha sido reconfortante, nos ha ayudado a perder un poco el miedo que teníamos de ver cómo respondería la gente.

-¿Qué medidas ha adoptado su marca con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-La preparación para la apertura ha sido compleja, porque en General Óptica ofrecemos un servicio además de la venta del producto. De ahí que las medidas adoptadas vayan en diferentes sentidos. Por un lado está el control de afluencias, la colocación de unas líneas de separación dentro de la tienda para favorecer el mantenimiento de las distancias, hemos retirado una de las dos sillas del punto de entrega para que esté el menor número posible de personas en el interior del local, y luego hemos adoptado otras medidas de protección individual (como son el uso de mascarilla, pantallas de metacrilato, etc.). Además, en el gabinete, tenemos a disposición de nuestros clientes gel hidroalcohólico, un producto específico para desinfectar los aparatos, una mampara de metacrilato que separa los instrumentos que tenemos que utilizar en la toma de mediciones y donde es preciso mantener una distancia muy próxima con el cliente. En la parte destinada a venta, además del gel, tenemos un producto para desinfectar superficies y una solución de agua oxigenada para la desinfección de las gafas. Cada una de las gafas que se prueba el cliente se desinfecta con esta solución y luego se procede al secado. Además, en los últimos días, hemos incorporado un aparato de vapor a presión de alta temperatura para desinfectar superficies de trabajo, monturas probadas, mobiliario e instrumentos de medición. Estas son las medidas a grandes rasgos. A ellas hay que sumar las que adoptamos a nivel individual: nos tomamos la temperatura cada vez que entramos a trabajar, rellenamos un formulario de forma diaria para conocer nuestro estado de salud, el personal externo (limpieza y mantenimiento) tiene que cumplir también unos requisitos, y toda esta información se envía a la central para que pueda tener también un control y realizar seguimiento. General Óptica se encarga de enviarnos información actualizada en cada momento. Otra medida significativa que se ha adoptado en la tienda es la venta asistida, los clientes deben esperar a ser atendidos y les acompañamos en la elección de monturas. Las gafas seleccionadas se separan en una bandeja, y posteriormente se desinfectan. De ahí que no vuelvan a la exposición de forma inmediata.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-La verdad es que la respuesta de los clientes ha sido muy positiva. Las personas que entran en la tienda están pendientes de las instrucciones que les damos (no tocar las gafas, esperar a ser atendidos, mantener la distancia social). Están respondiendo muy bien a esta situación anómala y quiero aprovechar esta ocasión para agradecérselo muy sinceramente.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-En los primeros días estaba deseando recuperar la normalidad. No me planteaba que la vuelta a la cotidianidad, a la que tanto hemos echado de menos, pudiera ser diferente a nuestra rutina. Pero según iban avanzando las semanas nos íbamos dando cuenta de la magnitud de la pandemia, estamos viviendo una situación más grave de lo que nos habíamos imaginado. Quiero pensar que estamos en un periodo de transición hacia la normalidad anterior y aunque es muy probable que algunas de las medidas que hemos adoptado continúen en un futuro, confío que podamos volver a nuestra vida antes del COVID19. No me gustaría que ésta fuera la situación normal post pandemia.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-La situación ha sido muy dura y realmente me ha servido para aprovechar mucho más los momentos en familia y disfrutar del entorno más próximo. También me ha servido para echar mucho más de menos al resto de mi familia (a mi madre y hermanos) y a los amigos. Durante estos momentos que no he podido verlos los he echado mucho de menos. Quizás sea esto lo que he aprendido: a disfrutar más de cada momento que paso con las personas que más me importan.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Mi deseo de futuro a corto plazo es despertar de este mal sueño que estamos viviendo, abrir los ojos y que esto haya pasado ya, haberlo dejado atrás como una pesadilla… Y que pronto haya un remedio, una cura que acabe con esta situación sanitaria tan dura y podamos seguir adelante con nuestra vida, con nuestros anhelos e ilusiones. Que podamos vivir nuestro día a día con normalidad sin tensión añadida. Que esto pase lo más rápidamente posible y nos quedemos con el mensaje de que somos mucho más vulnerables de lo que creíamos.


POR FASES. Raquel Mateos: “A partir de ahora mi prioridad es cuidarme mucho y valorar, más si cabe, el trabajo, la familia y la salud”

Raquel Mateos es la encargada de la tienda Yves Rocher del Centro Comercial El Tormes. Confiesa haber vivido unos días muy especiales coincidiendo con la reapertura de la tienda. Ahora lo que desea es que todos podamos recuperarnos pronto de estos momentos tan difíciles que hemos vivido.

-Con la entrada de Salamanca en la segunda fase el Centro Comercial El Tormes ha celebrado la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días después del parón por la crisis del COVID19?

-La verdad es que han sido unos días muy especiales. Lo he vivido, sobre todo, con con mucha ilusión y emoción por volver a empezar, y también con expectación sobre cómo iban a ir las cosas y cómo responderían nuestros clientes. Hemos trabajado mucho para poner la tienda en perfectas condiciones para recibir a todos los que nos visitan. Además, el Centro Comercial el primer día nos obsequió con una planta que nos hizo muchísima ilusión. Fue una buena forma de recomenzar.

-¿Qué medidas ha adoptado su marca con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Lo primero, antes de abrir nuestra tienda, hemos desinfectado todo, incluso producto por producto. Durante este tiempo, la empresa se ha encargado de proveernos de todo tipo de material: guantes, visera protectora, mascarillas… Disponemos de gel hidroalcohólico a la entrada para desinfección de todos nuestros clientes, pantalla de metracrilato en caja, hemos retirado cada probador. El aforo se ha restringido a lo que marca la ley, la distancia de seguridad que debemos mantener es de 2 metros entre cada persona que esté en la tienda, todo ello para el bienestar de nuestros clientes.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-Yo creo que hoy en día ya estamos todos mentalizados de estas medidas de seguridad y la gente está reaccionando fenomenal y sin poner ningún tipo de problema.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-Es complicado, hace unos meses no nos podíamos imaginar ver a la gente con mascarilla y mantener la distancia sin poder acercarnos a las personas que nos visitan habitualmente, incluso con nuestras compañeras. Pero tenemos que vivir con estas circunstancias y lo haremos de la mejor manera posible con la intención de ofrecer siempre una experiencia agradable a todo el que nos visite, con la mejor de nuestras sonrisas y ayudando en todo lo que podamos.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Han sido semanas muy difíciles en las que nos ha dado tiempo a reflexionar en la vida que teníamos hace pocos meses atrás y valorar cada momento que vivimos. Sobre todo he echado de menos no poder ver ni estar con mis familiares y amigos. A partir de ahora lo más importante es cuidarme mucho para proteger a todos los míos, intentar recuperar la mayor normalidad posible siempre con seguridad, por supuesto, vivir con intensidad cada momento y valorar, más si cabe el trabajo, la familia, la salud…

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Mi mayor deseo es que vayamos superando esta pandemia y no volvamos atrás, recuperar cuanto antes la normalidad, que podamos seguir trabajando, poder viajar… En definitiva, que la sociedad se recupere cuanto antes de estos momentos tan difíciles que hemos pasado.


DESDE CASA. Silvia Cuesta: “Espero que aprendamos a diferenciar lo importante de lo banal”

Silvia Cuesta es la gerente del Colegio de Abogados de Salamanca. Hablamos con ella sobre estas semanas extrañas que hemos y estamos viviendo y sobre lo que aprenderemos de ellas. Silvia confía en que al menos nos sirva para diferenciar lo importante de lo banal.

-¿Cómo ha vivido estos tiempos extraños de confinamiento?¿A qué ha dedicado gran parte de su tiempo?

-He repartido mi tiempo entre trabajar desde casa, curarme, ya que estuve unos días enferma, y he aprovechado también para leer, oír música, ordenar cosas o cocinar.

-¿Cuál se ha convertido en su rincón favorito de la casa?
-Divido mis preferencias entre la cocina y la terraza.

-Parece que en este tiempo hemos vivido en primera persona una película, ¿se atreve a ponerle título?
-Forzada armonía.

-¿Qué es lo que más está echando de menos de su faceta profesional en este tiempo?
-Seguramente el contacto directo con la gente, con los compañeros, amigos…

-¿Qué es lo que más ganas tiene de hacer?
-Viajar, hacer alguna escapada, y antes de esto, salir a comer con los amigos a un restaurante agradable

-¿Aprenderemos algo de la experiencia vivida?

-Eso espero, quizás valorar más nuestra vida diaria, a las personas cercanas, y a diferenciar lo importante de lo banal.