En Enamódate hoy hablamos con Sonia Mangas González, encargada de la tienda de moda urbana Dooers Sneakers del Centro Comercial El Tormes. Está feliz de haber vuelto al trabajo y de encontrarse con compañeros y clientes y ruega encarecidamente que todos cumplamos con las normas de seguridad e higiene para no dar pasos hacia atrás.

-Con la entrada de Salamanca en la segunda fase el Centro Comercial El Tormes ha celebrado la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días después del parón por la crisis del COVID19?

-Los primeros días los vivimos con ilusión pero también con incertidumbre, mucha ilusión por volver al trabajo y ver de nuevo a los compañeros después de estos tres meses de estar en casa confinados, pero también con mucha incertidumbre por todo lo que hemos vivido estas semanas de atrás y cuyas consecuencias nos han contado en las noticias de televisión y personas a las que conocemos… No sabíamos muy bien cómo podían reaccionar nuestros clientes al llegar a nuestros establecimientos, aunque tengo que afirmar que lo han hecho de forma muy positiva.

-¿Qué medidas ha adoptado su marca con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Las medidas que estamos adoptando en nuestra tienda comienzan en la entrada con una mesita en la que se ha dispuesto gel hidroalcohólico, tenemos también carteles distribuidos por toda la tienda informando del uso obligatorio de la mascarilla y marcando las distancias de 2 metros para preservar seguridad. A los probadores solo se puede acceder de uno en uno y todos los productos que son probados, si no se los llevan, los metemos en el almacén para el proceso de desinfección y de cuarentena. En la caja tenemos una pantalla que nos protege tanto a clientes como a trabajadores de la tienda y tenemos igualmente gel hidroalcohólico para que el cliente cuando termine su compra pueda higienizar sus manos. Nosotros, por otra parte, nos encargamos de la desinfección de la caja.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-Nos hemos encontrado clientes de todo tipo, clientes que son conscientes de la situación que estamos atravesando y cumplen con las medidas sin ningún problema, pero también hay personas que parece que ya están cansadas de los protocolos, se han desinfectado las manos unos minutos antes (al acceder al Centro Comercial), y les cuesta algo más, pero cumplen sin problema en cuanto se les recuerda. No hemos tenido ningún problema significativo hasta ahora con ningún cliente.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-La verdad es que yo pensaba en que después de lo que hemos vivido durante estos meses de confinamiento la gente habría cogido bastante miedo y me ha sorprendido la relajación en ciertos casos, como si ya hubiera pasado todo. No nos damos cuenta que por esta dejadez podemos volver para atrás.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Lo que he aprendido es a tener paciencia y a valorar las pequeñas cosas que nos hacen felices, como estar con la familia y con mi hijo, disfrutar de cada minuto. Me ha llamado la atención la de cosas que hemos inventado en este tiempo para entretenernos sin salir de casa. Me ha servido, sin duda, para darme cuenta de que nuestra salud y la de toda la gente a quien queremos es lo más importante en la vida.

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Mi deseos de futuro a corto plazo son sencillos: que la gente use la mascarilla y sea riguroso con la higiene de las manos. Y que los científicos sean capaces de encontrar una vacuna lo antes posible para que no tengamos que sufrir más muertes en el mundo.