Raquel Mateos es la encargada de la tienda Yves Rocher del Centro Comercial El Tormes. Confiesa haber vivido unos días muy especiales coincidiendo con la reapertura de la tienda. Ahora lo que desea es que todos podamos recuperarnos pronto de estos momentos tan difíciles que hemos vivido.

-Con la entrada de Salamanca en la segunda fase el Centro Comercial El Tormes ha celebrado la reapertura de todas sus tiendas. ¿Cómo ha vivido estos primeros días después del parón por la crisis del COVID19?

-La verdad es que han sido unos días muy especiales. Lo he vivido, sobre todo, con con mucha ilusión y emoción por volver a empezar, y también con expectación sobre cómo iban a ir las cosas y cómo responderían nuestros clientes. Hemos trabajado mucho para poner la tienda en perfectas condiciones para recibir a todos los que nos visitan. Además, el Centro Comercial el primer día nos obsequió con una planta que nos hizo muchísima ilusión. Fue una buena forma de recomenzar.

-¿Qué medidas ha adoptado su marca con el fin de ofrecer el mejor servicio a sus clientes?

-Lo primero, antes de abrir nuestra tienda, hemos desinfectado todo, incluso producto por producto. Durante este tiempo, la empresa se ha encargado de proveernos de todo tipo de material: guantes, visera protectora, mascarillas… Disponemos de gel hidroalcohólico a la entrada para desinfección de todos nuestros clientes, pantalla de metracrilato en caja, hemos retirado cada probador. El aforo se ha restringido a lo que marca la ley, la distancia de seguridad que debemos mantener es de 2 metros entre cada persona que esté en la tienda, todo ello para el bienestar de nuestros clientes.

-¿Cómo las están asumiendo los clientes?

-Yo creo que hoy en día ya estamos todos mentalizados de estas medidas de seguridad y la gente está reaccionando fenomenal y sin poner ningún tipo de problema.

-Estos meses de confinamiento nos han servido también para reflexionar y pensar en cómo puede ser todo después de la pandemia. ¿Se está pareciendo la realidad a cómo la había imaginado?

-Es complicado, hace unos meses no nos podíamos imaginar ver a la gente con mascarilla y mantener la distancia sin poder acercarnos a las personas que nos visitan habitualmente, incluso con nuestras compañeras. Pero tenemos que vivir con estas circunstancias y lo haremos de la mejor manera posible con la intención de ofrecer siempre una experiencia agradable a todo el que nos visite, con la mejor de nuestras sonrisas y ayudando en todo lo que podamos.

-¿Qué es lo que ha aprendido usted de estas semanas complicadas? ¿qué hará diferente a partir de ahora?

-Han sido semanas muy difíciles en las que nos ha dado tiempo a reflexionar en la vida que teníamos hace pocos meses atrás y valorar cada momento que vivimos. Sobre todo he echado de menos no poder ver ni estar con mis familiares y amigos. A partir de ahora lo más importante es cuidarme mucho para proteger a todos los míos, intentar recuperar la mayor normalidad posible siempre con seguridad, por supuesto, vivir con intensidad cada momento y valorar, más si cabe el trabajo, la familia, la salud…

-¿Cuáles son sus deseos de futuro a corto plazo?

-Mi mayor deseo es que vayamos superando esta pandemia y no volvamos atrás, recuperar cuanto antes la normalidad, que podamos seguir trabajando, poder viajar… En definitiva, que la sociedad se recupere cuanto antes de estos momentos tan difíciles que hemos pasado.