Jesús Vasallo es el gerente de la Peluquería Azul del Centro Comercial El Tormes. Aunque este tiempo de confinamiento ha resultado complicado en cuanto a gestiones administrativas, le ha servido para preparar la vuelta con una nueva imagen del local y nuevos servicios, como el de barbería.

-¿Cómo ha vivido estos tiempos extraños de confinamiento? ¿A qué ha dedicado gran parte de su tiempo?

-Pues han sido días complicados, especialmente en el ámbito profesional. Parte del tiempo la he pasado realizando papeleos para solicitar ERTES y solicitando las ayudas que han ofrecido a los establecimientos que hemos tenido que cerrar. De ahí que haya tenido que estar en contacto permanente con el gestor… Las tardes las he aprovechado para seguir con la formación continua. He realizado cursos online de gestión, de moda, de recogidos y cortes de pelo para estar al día de todas las tendencias cuando podamos volver a abrir. La planificación de cómo será el trabajo a partir de ahora también ha sido una tarea diaria. Mi intención es realizar una reforma en la peluquería, cambiar la decoración e integrar barbería. Quiero que cuando abramos las puertas, que ojalá sea pronto, esté todo más bonito para hacernos sentir mejor y, además, lo hagamos con garantías de seguridad para nuestros trabajadores y clientes. También, durante estos días he intentado levantar el ánimo de mis vecinos con una sesión de música después de los aplausos de las ocho de la tarde.

Jesús Vasallo para Enamódate de Centro Comercial El Tormes

-¿Cuál se ha convertido en tu rincón favorito de la casa?

-Mi lugar favorito ha sido, sin duda, el jardín, que me ha dado la vida sobre todo en los días de confinamiento absoluto.

-Parece que en este tiempo hemos vivido en primera persona una película, ¿te atreves a ponerle título?

-Se me ocurre “El virus cruel que paró al mundo”.

-¿Qué es lo que ha echado de menos (o más está echando de menos) de su faceta profesional en este tiempo?

-Lo que más he echado de menos es relacionarme con mi equipo y con los clientes, somos ya como una familia.

-¿Aprenderemos algo de la experiencia vivida?

-Espero y confío que la situación que hemos vivido nos haga aprender muchas cosas. Entre otras, confío en que nos sirva para ser a partir de ahora más humanos, menos egoístas y a empatizar más con el prójimo. Debemos aprender a ser solidarios, también con nuestro planeta al que tenemos la obligación de cuidar más. Este mundo no nos necesita para nada, nosotros a él sí.