Gonzalo Sendín es un reconocido hostelero de Salamanca. El Mesón de Gonzalo y las Tapas de Gonzalo son dos lugares casi de obligado peregrinaje si se quiere degustar lo mejor de nuestra gastronomía. En estos días difíciles, y una vez pasado la etapa de confinamiento absoluto, Gonzalo se dedica a trabajar para iniciar pronto una nueva etapa adaptada a la realidad del momento.

-¿Cómo estás viviendo estos días y a qué dedicas parte del tiempo en casa?

-Últimamente me paso el día trabajando, participando en mesas redondas y conectado constantemente con compañeros para intentar estar al día en todas las noticias relativas a nuestro sector. Los hosteleros estamos más unidos que nunca y he de agradecer el trabajo que se está realizando en estos momentos tan difíciles la Asociación de Hostelería de Salamanca. Además, el Mesón y las Tapas de Gonzalo comenzará en los próximos días  con el servicio de comida para llevar y tenemos muchas cosas que preparar. En cuanto a los días más duros de la cuarentena, los llevé a ratos, supongo que como todo el mundo. La clave es adaptarse a las nuevas realidades que se nos plantean en la vida. He estado en todo momento muy pendiente de las redes sociales y de las noticias y eso me ha permitido tener la sensación de no estar aislado. Aunque la sobre exposición a la información tiene también su aspecto negativo: a veces me he sentido intoxicado de tantas malas noticias y he necesitado desconectar.
He hablado durante todo este tiempo mucho con compañeros de profesión para compartir ideas y preocupaciones. Estamos en un momento de incertidumbre total y eso genera mucha inseguridad en los ámbitos personal y profesional.
El tiempo libre que he tenido estos días de atrás los he aprovechado para hablar tranquilamente con familia y amigos. He hecho deporte una hora al día y he visto muchas series y películas que tenía pendientes desde hace tiempo. Me he animado también a hacer algún curso online, como uno sobre las cocinas del mundo.

-Qué es lo que más echas de menos de nuestra vida antes de…

-Para mí esta situación ha sido un cambio de vida radical. Hacía años que no comía en casa, por ejemplo. He pasado de estar en la calle y en el trabajo todo el día a tener que aprender a estar “parado”. Echo de menos abrazar a mi familia, sobre todo a mis sobrinos. Me ha dolido no poder darle un abrazo a mi hermana y a mi cuñado por el fallecimiento de sus padres. Echo de menos los buenos ratos con mis amigos, el día a día de
los negocios: el trato diario con los empleados y los clientes. Tratar de hacer las cosas mejor cada día. Y por supuesto echo de menos viajar, salir a comer y cenar a mis sitios preferidos o dar un paseo. Y por último, no me puedo olvidar de mis escapadas a Madrid o al extranjero para ver los partidos del Real Madrid.

-¿Cómo crees que nos cambiará la vida si eres de los que piensas que cambiará algo?

-Creo que si. Creo que cambiarán muchas cosas. Estamos en una situación complicada, nueva e inesperada para todos. Nos han privado de muchas cosas que antes dábamos por hecho que eran normales, incluso rutinarias. Tal vez, y ojalá, esta crisis nos haga valorar más el contacto humano, los abrazos, la libertad y la suerte de tener nuestras rutinas laborales y esos ratitos de ocio con familia y amigos.

Foto realizada por Enamódate en mayo de 2018