Ainhoa Hermosilla es la gerente de 100 Montaditos, un local a punto de inaugurarse y que tendrá que esperar todavía unos días para abrir sus puertas en el Centro Comercial El Tormes. Ya estaba todo preparado para la apertura y llegó una parada obligatoria que nos sorprendió a todos. Ainhoa, no obstante, ha seguido trabajando en este proyecto sobre el que ha puesto muchas dosis de ilusión.

-¿Cómo ha vivido estos tiempos extraños de confinamiento?¿A qué ha dedicado gran parte de su tiempo?

-Este tiempo lo he vivido con una gran preocupación e incertidumbre respecto al futuro, en todos los sentidos. Pero he seguido trabajando todos los días pensando en la vuelta a la apertura del negocio. Para ello he contado con el apoyo incondicional de mi marido (siempre juntos en el equipo de trabajo) y del grupo Restalia que nos está ayudando a afrontar este momento difícil.

La gran parte del tiempo lo hemos pasado en familia, ayudando a mis hijos a adaptarse a su nueva forma de estudio, cocinando, compartiendo tiempo entre nosotros (juegos de mesa, películas…) y con aquellos que estaban lejos de Salamanca, a través de vídeo conferencia o del teléfono. Ha sido difícil pero, como me trasmitía mi madre siempre, si somos una piña la fuerza será mayor y saldremos adelante seguro.

La verdad es que estoy muy orgullosa del comportamiento y la responsabilidad que están demostrando mis hijos quienes con 9 y 11 años han asimilado la situación muy rápido y sin quejarse ni una sola vez.

– ¿Cuál se ha convertido en su rincón favorito de la casa?

-Mi rincón favorito durante este tiempo ha sido el salón, dado que aquí hemos compartido el tiempo en familia. También lo ha sido un pequeño jardín que tenemos y que nos ha posibilitado comer al aire libre durante algunos días de esta cuarentena.

-Parece que en este tiempo hemos vivido en primera persona una película, ¿se atreve a ponerle título?

-No sabría decir qué título le pondría, pero si espero que nos haga recapacitar a todos, especialmente de la responsabilidad individual que tenemos cada uno de nosotros en este mundo. Deberíamos intentar ser más generosos, menos individualistas, y más responsables con nuestra forma de vida.

-¿Qué es lo que más está echando de menos de su faceta profesional en este tiempo?

-Echo de menos, sobre todo, el contacto con el equipo y con el público. Toda mi vida profesional ha sido de cara al público y estoy deseando volver a tener ese contacto, por supuesto con las medidas de seguridad necesarias, pero poder ver disfrutar de nuevo a las familias, a los grupos de amigos…. de que pasen un buen rato en nuestro local, 100 Montaditos. Que volvamos a compartir tiempo juntos. Tengo ganas de poder continuar contando con el gran equipo con el que habíamos iniciado este proyecto con toda la profesionalidad e ilusión del mundo.

-¿Aprenderemos algo de la experiencia vivida?

-Deseo que sí. Confío en que aprendamos a darle importancia a lo que realmente la tiene y que pensemos más en el bien común.