En su casa reina la alegría porque a Cristina Nóvoa le gusta la armonía y, sobre todo, los colores vivos y vibrantes. Quizás este ambiente le sirve de inspiración para idear y desarrollar los proyectos que pone en marcha en el colegio donde imparte clase de inglés, el CRA El Cañedo. Uno de estos proyectos, “Travelling around the world learning alive language”, le ha servido para ganar un accésit de la Fundación Atresmedia.

¿Ganar un premio es siempre una motivación para seguir en la brecha?

Sin duda alguna, los premios son una motivación. Además del accésit de la Fundación Atresmedia, también hemos sido finalistas del Premio Acción Magistral que conceden BBVA y la Asociación FAD en la modalidad docente. Se trataba de un proyecto de recreo inclusivo: “30 minutos de inclusión, déjame conocerte jugando”. Está basado en el aprendizaje servicio, aprender mediante el trabajo de la comunidad educativa. Junto con padres, dirección, Ayuntamiento y la asociación Aspar La Besana construimos un patio inclusivo donde todo el mundo pudiera jugar independientemente de sus condiciones físicas y psicológicas.

¿En qué consistía este proyecto?

Organizamos una gymkana inclusiva (juegos con sillas de ruedas, simulando que eran invidentes, pintando con la boca). Se trata de conseguir que los niños empaticen con las personas que tienen otras características físicas o psicológicas. Con los padres construimos una cocinita, creamos un autobús con palés, pintamos juegos tradicionales en el patio y rehabilitamos las paredes del centro. La obra de arte por excelencia que creamos fue un árbol lector en la puerta de la biblioteca del centro (es un árbol pintado con las manos de los niños y donde colocamos estanterías. En estas baldas se colocan los libros que, según acuerdo conjunto de los alumnos, han gustado más en cada curso).

En el mes de junio recogió también un accésit de la Fundación Atresmedia por un proyecto innovador de aprendizaje del inglés…

Sí, en este proyecto nos basamos en la cultura del país para aprender una lengua extranjera. No se puede aprender una lengua de forma artificial, sobre un texto, la lengua cambia todos los días a través de su uso. Es mucho más útil aprender un idioma de otra forma y gracias a la tecnología de la que disponemos, que es gratuita. Además de aprender un idioma aprendemos la cultura de otros países. Este proyecto lo desarrollamos a través de diferentes aplicaciones móviles y del material creado. Para los alumnos es mucho más lúdico aprender así. El mayor problema es que hay que invertir mucho tiempo en la preparación de cada una de las actividades. El docente tiene que preparar muy bien los recursos, seleccionarlos y asegurarse de que están adaptados a la edad de los niños.

Tengo entendido que además los alumnos pueden hablar a través de Internet con otros niños del país que están estudiando…

A través de la plataforma europea eTwinning contactamos con niños de otros países e intercambiamos opiniones sobre diferentes temas que hemos concretado antes los profesores. Es una metodología ideal para aprender cualquier idioma, aunque nosotros lo hayamos hecho con el inglés.

¿Cómo es el proceso exactamente?

Cada curso escolar selecciono un país y luego en clase trabajamos diferentes aspectos sobre él: su literatura, su historia, sus canciones, sus recetas de cocina más tradicionales, la bandera. Trabajamos todos los aspectos culturales más representativos del país. Evidentemente que también trabajamos los contenidos del libro, pero lo hacemos de otra forma. Hago lo que se llama Flipped Classroom, o clase invertida. La gramática y el vocabulario se trabaja en casa, cada uno a su ritmo, y en clase lo repasamos. Grabamos vídeos que colgamos en Youtube y a los que ellos pueden recurrir siempre que lo necesiten. Para los niños es mucho más enriquecedor.

Se trata de un proyecto que se salta en parte la formación más reglada ¿En su opinión, falla algo en el sistema educativo actual?

La educación se sigue basando en la memorización de absolutamente todo. Se trabaja demasiado la memoria. Y aunque hay que memorizar contenidos, los niños aprenden mejor con fórmulas menos estructuradas. Basamos mucho el trabajo en los libros. El trabajo de las editoriales es magnífico, nos ofrecen el mejor material posible, pero un libro no deber ser el que nos diga cómo debemos enseñar. Esta idea es complicada llevar a la práctica porque en ocasiones a los padres también les genera inseguridad.

A su modo de entender, ¿cuál es la mejor forma de que los niños aprendan inglés?

En mi opinión la lengua no hay que aprenderla sólo a través de los contenidos porque el vocabulario que no se practica, se olvida. Ver la televisión en inglés, aprovechar las nuevas tecnologías para ver las series y películas en versión original es para mí una de las mejores fórmulas para el aprendizaje de una lengua extranjera. Hasta los 8 años de edad los niños pueden aprender cualquier otro idioma como si fuese su lengua materna y eso es algo que debe ser aprovechado. Después de los 8 años los niños también pueden aprender, incluso es posible aprender inglés hasta un nivel muy avanzado siendo adulto. Pero a partir de esa edad, el cerebro comienza a detener su plasticidad, y el aprendizaje deja de ser tan espontáneo e innato, y requiere más esfuerzo y voluntad por parte del alumno.

No hay duda de que estamos ante una profesora inquieta, ¿cuál es el próximo proyecto?

Nos han concedido el Proyecto Europeo KA2, un hito importante para nuestro colegio. Se trata de un proyecto europeo que desarrollamos con otros colegios de Europa (como Finlandia, Barcelona, Polonia, Italia). Es un proyecto para mejorar el inglés en todos estos países. Yo aportaré la parte tecnológica, y estoy ilusionada con comenzar a desarrollarlo cuanto antes.
Además, estoy estudiando la forma de desarrollar el mismo proyecto que nos ha reconocido la Fundación Atresmedia pero haciéndolo con un gallego, un vasco, un catalán, un mallorquín y un sevillano. Que cada uno conozca bien la lengua de los demás y aprendamos a respetarnos más. Cuando nos conocemos, nos respetamos.

En esta sección de El Armario de… Enamódate también preguntamos sobre moda. ¿Cómo le gusta vestir a esta profesora inquieta?

Me gusta mucho la ropa deportiva y es la que más uso para mi día a día, pero al colegio siempre acudo arreglada, es el momento que elijo para vestirme bien y ofrecer la mejor imagen. Me encantan los vestidos, es para mí una de las prendas más cómodas, y los abrigos. Son mi perdición, tengo abrigos para todas las épocas del año.

No puede salir de casa sin…

Sin el móvil, sin duda.